17 oct 2015

MEJORAR LA RELACIÓN ENTRE PADRES E HIJOS

MEJORAR LA RELACIÓN ENTRE PADRES E HIJOS

“Los problemas que afectan la relación entre padres e hijos, se deben en parte, a la evolución de la sociedad hacia un mundo mucho más cómodo, por otra parte, son el fruto de una excesiva culpabilización de los padres producto de una serie de teorías, las más de las veces pseudocientíficas, que adjudican toda clase de secuelas problemáticas a los padres y finalmente por la necesidad de los jóvenes de tomar distancia emocional de los padres para lograr su propia identidad”

Al Comenzar a escribir el presente artículo me vienen a la memoria los casos que he visto en mi consulta.
Seguramente has escuchado o conoces a algún chico “difícil”, “rebelde”, con problemas escolares o con desilusiones que no logran superar. Pese a que en la vida es inevitable encontrarse con problemas que afrontar, como un “efecto secundario” del vivir, los padres pueden ayudar a sus hijos a desarrollar sus recursos, capacidades y “herramientas” para enfrentar esos problemas o bien obstaculizar su proceso de autonomía e independencia.
La Adolescencia Tiene una Función Importante Para iniciar, diremos que la palabra Adolescente viene del latín Ad que significa “hacia” y “Olescere” que es una forma de “Olere”=Crecer; es decir Adolescencia quiere decir “hacia el crecimiento”, “en transición” y no como erróneamente se llega a creer (incluso por colegas psicólogos) de adolecer.
La adolescencia es una edad difícil, hay diversos factores que hacen que el paso por esta etapa de la vida se vaya dificultando. Por ejemplo, se dan cambios físicos que provienen de la maduración sexual, cambios psicológicos y cambios sociales. En esta etapa, que corre aproximadamente de los 12 a los 19 años, se busca una definición y la adopción de una posición ante el mundo. Se plantean preguntas del tipo “¿quién soy?” “¿Qué hago en el mundo?”, y por supuesto, se está ávido de encontrar respuestas.
En otras palabras, los adolescentes buscan su camino, su identidad en el mundo que van construyendo con la colaboración de los mensajes de la gente cercana, en esta etapa sobre todo de los amigos, que pueden ser matizados por los mensajes que provienen de la familia si se tiene una buena relación.

¿Por Qué se Hace Difícil la Relación con los Padres?
Los problemas que afectan la relación entre padres e hijos, se deben en parte, a la evolución de la sociedad hacia un mundo mucho más cómodo, por otra parte, son el fruto de una excesiva culpabilización de los padres producto de una serie de teorías, las más de las veces pseudocientíficas, que adjudican toda clase de secuelas problemáticas a los padres y finalmente por la necesidad de los jóvenes de tomar distancia emocional de los padres para lograr su propia identidad.
Al tratar de dejar atrás modelos violentos, agresivos y de privación afectiva de crianza, parece que estamos oscilando hacia el extremo de padres permisivos que incluso se dejan someter por un hijo, son buenos, dulces y afectuosos, pero han dejado de ser un punto de referencia: “mis padres siendo débiles, sin firmeza, son incapaces de apoyarme, de ofrecerme protección.”
Actuando con la mejor intención y bajo la espada de “Damocles”, de la culpa, la sociedad actual y en especial las sociedades latinas (España, México, Italia, etc.) están oscilando de la privación afectiva a una sobreprotección, que asociada con una sobrepermisividad, no permite a los hijos desarrollar sus capacidades para resolver sus problemas en la vida.
Ha habido un cambio radical en la organización social. Pasamos de una organización jerárquica, piramidal,donde había mayor distancia emocional entre padres e hijos (antes se hablaba de “Usted” a los padres), a una organización social, mas horizontal, democrática, con mayor proximidad emocional, pero también con menos solidez de roles y de las relaciones que existen entre padre e hijo.
Los padres de hoy en día están tan sobrecargados de consejos de parientes y amigos bien intencionados que se sienten inseguros.
Cada día veo más problemas derivados de padres que están tan atentos de sus hijos que incluso se vuelven dependientes de ellos, padres que tratan de resolverles todo, con miedo a equivocarse, inseguros de ejercer su autoridad, no aplican normas y sanciones por miedo a que cualquier contrariedad afecte la “Autoestima” o el desarrollo del hijo.
El dialogo con los hijos es algo bueno, es algo que aproxima a las personas, pero no basta con el dialogo. Si todo es relativo y dialogable, el hijo pierde puntos sólidos de referencia, queda sin guía y eso le genera ansiedad. La autoridad es necesaria y el autoritarismo es tan malo como la falta de autoridad.
¿Cómo conciliar el tener límites, guías “flexibles”, la seguridad y autonomía de los chicos sin desgastar la relación con ellos?

En algunas experiencias con mis consultantes hemos puesto en práctica algunas técnicas para mejorar las relaciones entre padres e hijos, estableciendo límites y alimentando la confianza, sin llegar a perder esa imagen de padres, sobre todo, de inculcarles el respeto hacia nuestra persona sin que nos lleguen a ver como débiles o carentes de autoridad:
1.- En caso de retos y dificultades: “Obsérvalo sin intervenir, ten paciencia y espera a que encuentre la solución a sus problemas”. Tener dificultades estimula a los hijos, los ayuda a crecer, desarrollar sus capacidades. Dale tiempo para que sea él, quien llegado el caso, te pida ayuda, si lo haces antes usurpas su ánimo, su voluntad.

2.-Cuando le solicites algo es muy importante que sea claro y preciso: a veces los padres quieren que los hijos se “porten bien”, ¡qué objetivo tan poco claro y confuso!

Algunas otras sugerencias para una mejor comunicación:
a) Escucha.- Es la mejor manera de crear cercanía con tu hijo, de conocerlo; además muchas veces tendrá excelentes ideas, incluso al hablar de consecuencias negativas en caso de conductas problemáticas.
b) Alimenta su autoestima y confianza.- Cuando comiences a hablar con tu hijo, procura hacerlo con un comentario positivo, un reconocimiento.
c) Predica con el ejemplo.- “Lo cortés no quita lo valiente”. Utiliza tono de voz tranquilo y recuerda pedir las cosas “por favor” y dar las “Gracias”
d) Se positivo.- Es decir, más que hablar sobre lo que no te gusta, habla sobre lo que te gustaría que ocurriera.

3.- “Mano de hierro con guante de Seda”.- Se firme amablemente. Es decir, el aplicar sanciones cuando hay conductas problemáticas o inapropiadas de los hijos pero sin reñir con ellos, sin sermonear, amenazar o chantajear. El tomar medidas (negar permiso a una fiesta, disminuir o no dar su “domingo”, etc.) haciéndolo de forma amable, tranquila y presentando la sanción como resultado de su conducta y no como un castigo o venganza: “lo siento hijo, pero como lo platicamos, la consecuencia de un reporte escolar de mala conducta te reduce tu “domingo” a la mitad”.

“Nuestra juventud gusta del lujo y es mal educada, no hace caso a las autoridades y no tiene el menor respeto por los de mayor edad. Nuestros hijos hoy son unos
verdaderos tiranos. Ellos no se ponen de pie cuando una persona anciana entra. Responden a sus padres y son simplemente malos.”
Sócrates (470 – 399 A .C.) hace 2400 años

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